Algunos dulces...otros amargos... pero todos hacen lo que soy Yo !

Algunos Dulces... Otros amargos... pero todos hacen lo que soy Yo !

Sunday, September 14, 2014

Pedazo #45 En memoria de mi abuela




Un día como hoy hace 6 años, mi abuela materna (Doña Carmen Fred Rivera, alias Maía) murió. Las complicaciones del alemán (Alzheimer) debilitaron su cuerpo en 2 años. Es bien fuerte ver a un familiar robusto y sano, volverse un bagazo humano. Toda persona que tenga o haya tenido un familiar con esta enfermedad me puede entender.  Su ausencia es notable en mi familia. En cierta manera, ella fue el pegamento de mi familia materna. Buscaba cualquier excusa para reunirnos en su casa.  Los viernes se convirtieron en mis días favoritos, ya que ella cocinaba para todos nosotros. De ella aprendí el amor por la cocina y lo que implica el concepto de alimentar a un batallón.  Mucha de mi literatura culinaria sale gracias a ella. De hecho, en algunos cuentos que he escrito hay un personaje llamado Doña Gladiola. Confieso, ella es basada en parte de mis 4 abuelas, en particular en abuela Maia. Si, admito que tengo melancolía al recordarla. No obstante agradezco a la vida por tener sus consejos y palabras en momentos importante en mi vida. Yo sé que estaría muy orgulloso de mí. Entre las comidas y escuchar a Daniel Santos, su ídolo, celebro su vida. Gracias abuela. Nos veremos en algún momento.



Thursday, April 25, 2013

Pedazo #44 Sara la historia cierta

Disfruten de esta reseña

 

La novela, Sara La historia cierta, invita a viajar al medio oriente, a través de los ojos femeninos. Nos lleva a un oriente patriarcal, en la cual son raras veces en donde las mujeres narran la historia con excepciones (ejemplo de ellos lo vemos en Ester, la reina judía del viejo testamento) La leí dos veces. La narrativa de Rubis, envuelve y seduce como toda Scherezada moderna. Por medio de descripciones cortas y directas hace que el lector pueda usar los cinco sentidos y vivir la experiencia de la lectura a otro nivel. Rubis da un discurso, entre líneas ,invitando a las mujeres a dar cara a la vida, disfrutar sus momentos intimos y no ser una mujer sometida. Recomiendo que agarren un papel mientras lean. Entre las notas que escriban hagan contraste de cómo es la vida en el desierto y en la vida de una corte faraónica. Vuélvase cómplice de Sara. Lean este libro con una mente abierta y por una vez, quítese las gríngolas de lo enseñado en la escuela dominical. Admiro esta novela, ya que tiene la valentía de enfrentarse al discurso patriarcal en un mundo teológico donde se admira al padre de lo judeo-cristiano e islámico. Sara y Agar dan voces a una historia en cual se le da importancia a la mujer como personaje principal. Abraham ocupa un papel secundario. El faraón es un personaje que enamora… se los garantizo. Se necesita más narrativa desafiante al canon y esta novela es un buen ejemplo. Gracias Rubis.




Tuesday, January 1, 2013

Pedazo #43 Metas








Aprendí a trabajar con metas desde niño.  Cada 31 de diciembre, mi padre nos daba una tarjeta en blanco.  En ella escribíamos lo que deseábamos alcanzar en el siguiente año. Las poníamos en la nevera y las mirábamos de forma constante. Me ayudó con el enfoque de las cosas. Hoy en día pues ya no las ponemos en la nevera pero si tenemos la costumbre de escribir lo que deseamos alcanzar en el resto del año.  Conozco de mucha gente que desea hacer muchas cosas en el año, no pasan 3 meses y se quitan. Nos distraemos con tantas cosas alrededor que olvidamos trabajar por lo que deseamos. Aprendí  con el tiempo a poner las cosas por escrito pues es un compromiso personal realizado.  Tengo par de ellas  que deseo cumplir, entre ellas escribir  más en el blog.   Les deseo de todo corazón un gran año. Trabajen con sus metas, cuando vean que están perdiendo el norte, búsquenlas, relean y rescriban  lo que se prometieron. Hagan su mejor esfuerzo y diviértanse en el trayecto. Feliz 2013 mi gente. Mucho amor para todos y todas.






Friday, September 14, 2012

Pedazo #42 Mami(h)abi

Esta semana el reto literario consiste en el tema  Desde el día en que te fuiste.  Esto va dedicado a mi abuela Carmen Fred Rivera ( Maía) quien un día como hoy falleció hace 4 años


Mami(h)abi




Tocó con su mano derecha la placa en bronce, sonrío. Arrodillado en el césped, Rodrigo, registró su bolsillo  y sacó un papel. Respiró profundo buscando el aliento y comenzó a leer…

Mami habi, ha pasado el tiempo y  todavía te extraño.  Siempre invoco tu nombre mientras cocino. Después de todo fuiste tu quien me enseñó a cocinar.  Rompí con las reglas de que la cocina era tarea de mujeres. Siempre me gustaba estar entre las cacerolas, el adobo y  la diversa mezcla de olores.  Contigo  aprendí a distinguir las hierbas aromáticas, experimentar diversos sabores y hacer muchas recetas con las habichuelas. De ahí salió tu apodo, habi.

Nunca fui fanático de las habichuelas, no las comías de nadie excepto de tu mano. Mi madre y mis tías siempre celaban por ello. Es que la verdad, a mami le quedaba bien desabrida, a Titi Monín le quedaban muy saladas y a Titi Santa pues no había forma de describir como le quedaban.  Eso si, yo era el único que sabia tu secreto de echarle plátanos, papas y  calabaza para que estuviesen bien espesa con un toque dulzón.  Mis primas no me soportaban por que “disque” era el consentido. No es mi culpa que ellas no tengan buena mano  o una libreta con tus recetas.

Recuerdo la cena familiar de los viernes. Tú hacías cosas diferente y yo  tomaba la libreta  y escribía  la receta. Al principio no querías que escribiera de ellas, pero lo hacia para recordar.  La libreta fue un gran salvavidas para atesorar tu esencia. Me la lleve cuando fui a estudiar en Paris alta cocina y luego cuando me fui al Army en Texas. Tú estabas tan orgullosa de mis logros.  Al tiempo te visitó  el Alzhéimer, ese ladrón de recuerdos y dejaste de cocinar. Mis tías tuvieron la tarea de cocinar los viernes, pero  la sazón no era la misma.  Tampoco eras la misma tú, ya no sonreías como antes y siempre preguntabas quienes éramos.

 Llegaron los eventos inevitables, ponerte en un “hogar”, que te negaras a comer…Viajé  a visitarte, me dejaron cocinarte y según las enfermeras nunca te habían visto comer con tanto gusto. Les dejé la receta en el “hogar” con el secreto de preparar las habichuelas a tu gusto. Al despedirme me dijiste “Te amo mi negro”. No paré de llorar recordando tus palabras. Fue la última vez que te vi.  No fui al entierro para  recordarte tal como eras conmigo.

El ejército me llevó a Alemania. Terminado mi servicio militar decidí quedarme en Frankfurt. Habi, me enamoré de un hombre bello. Lo enchulé con la comida en particular con las habichuelas.  Me va bien. Siempre pienso en ti, pero hoy más. Regreso a casa, a  la cena  familiar.  Presentaré a todos al chico, no paran de llamarlo gringo, aunque es alemán.  Me gustaría que estuvieras.  ¡Me han pedido que cocine! Han admitido, por fin, que saqué tu sazón. En especial las habichuelas.

Gracias, abuela.



Friday, August 31, 2012

Pedazo #41 Pasas al viento

Este es la cuarta narrativa del reto literario cual titula (Re) escribir el cuerpo 









Pasas al viento

Renata Escobar estaba hastiada de su melena. De niña la educaron a mantener su pelo lacio a cualquier precio. Ella junto a varias de sus primas, pasaron por la doctrina del alisado en manos de su abuela. Ella aplicaba a la perfección la crema en su salón. Ninguna podía quejarse o poner mala cara frente a ella. Su abuela les repetía: “Así verán que aparte de mejorar la raza, lucirán mas bonitas. Nadie le gusta ver a mujeres como el león de la MGM, digan no a las pasas en el pelo”. Los rolos se convirtieron en grilletes semanales. Se perdió de muchas actividades playeras por evitar tortura innecesaria. La esclavitud del pelo comenzó a ceder en la escuela superior. Los rizos se convirtieron en una opción a escondidas de su abuela. El aire de libertad la sedujo y poco a poco dejo el estirarse su melena. No era bien vista frente a su abuela y sus primas. No soportaba el que ella viviera con orgullo sus raíces. El sentirse ignorada por su familia y una beca estudiantil la hizo emigrar a Nueva York. Su concepto de negritud se amplió al conocer gente de Senegal, Nigeria y de las islas caribeñas. Su pelo fue trenzado en diversas formas y le gustaba como quedaba con los diversos estilos. Ser negra caribeña Recibió una llamada de su padre notificándole la enfermedad terminal de su abuela. El vuelo de regreso se le hizo eterno. Al llegar se da cuenta de su pelo maltratado por las trenzas. No estaba dispuesta a encolerizar a su abuela con la misma discusión pero a la misma vez adoraba su pelo. Va directo donde Ricardo, su amigo estilista.

— ¿Tú estas bien segura del cambio?

— Si, te lo he dicho por enésima vez

— ¿Pero porque? si estas tan linda… Cuando tu abuela te vea…

—Por eso mismo lo hago.

Cerró sus ojos y escuchó la melodía de las tijeras. Al abrirlos quedo perpleja. Paso sus manos por su recorte. Por primera vez sintió el pelo corto en sus manos. Una sonrisa amplia salió de su rostro. Llego a la casa de su abuela. Todos quedaron perplejos en especial sus primas. Su pelo logró ser libre comparado al de ellas. 



Tuesday, August 21, 2012

Pedazo # 40 Pipo Mojito

Tercera Semana del reto literario cuyo tema  es Evocando historias por medio de los sabores...siéntese, pruebe,cierre los ojos, saboree y  escriba.”






Agarró  la foto y comenzó a llorar.  La foto de él junto a Pipo lo llevaba a un pasado feliz que ya no existía. Lo conoció en una fiesta campestre en Cidra. Le cautivó su acento cubano, pelo grisáceo y sus ojos verdes como las hojas de menta. Pipo encontró atractivo a un  chocolate hecho hombre. Caminaron por diversos senderos y  tuvieron  el primer beso  exploratorio. Matías atesoró ese  beso mentoso, pues Pipo, en sus ojos,  era  todo menta. Pasadas las semanas decidieron explorarse  en todos los aspectos y la química se desarrolló explosiva, azúcar en el paladar. La relación sentimental se dio de inmediato. Hicieron muchos planes, decidieron montar un negocio.  Rentaron un local en el viejo San Juan y lo transformaron en un restaurante: Hierba buena.  Olores y sabores caribeños fueron la propuesta. El trabajo arduo comenzó a pasarle factura a ambos.  La relación ya no estaba funcionando y Pipo, alimonado, decidió terminar con todo. Vendieron el restaurante y Pipo se mudó de nuevo a Miami. La jarra de mojito era el nuevo consuelo de Matías, menta en la boca, el recuerdo del antiguo local Hierba Buena, la disolución limónica. Tanto bebió Matías que apenas salía ya de su apartamento. Sintió el abandono de sus amigos y la familia perdió contacto. El desamor nunca se sobrevive ahogado en una jarra, pero así se la pasó Matías. Buscando a su mentoso Pipo en la boca, todo menta, tristementa, tristemente.



Friday, August 17, 2012

Pedazo #39 Shot de viernes


En esta segunda semana el tema para escribir es " Cosas que encontramos en los bolsillos". Espero que  lo disfruten 






Shot de viernes


Eran las 5:30 de la tarde  y no llegaba. Hiram buscó en su bolsillo el encendedor y  la cajetilla. Sacó un cigarrillo y  lo encendió con  desespero.  Cada viernes que se encontraba con Rolando en Dynez Café era lo mismo. Primero la incertidumbre, la espera, el encuentro. Empezaban por intercambiar  los eventos de la semana, par de cervezas y shots de tequila. Conversaciones de hombres. Luego  el alcohol hacía su efecto, se le bajaba el machismo a Rolando y se le subía el libido.  Así terminaban Hiram y Rolando abrazados en la cama de algún hotel de Isla Verde roncando al unísono.

Los encuentros de los viernes se repetían. El bar ténder ya los  reconocía, les sonreía y los observaba. Hiram estaba conforme con sus encuentros, Rolando se dividía entre una vida falsa y él. Fueron descubriendo sus virtudes y defectos. Alguna señal de esperanza había de que Rolando terminara con la falsedad pero nada pasaba.

El bolsillo de Hiram vibró, saco su celular y vio el mensaje de texto “Lo lamento pero la nena se enfermó. Te debo un raincheck”. Dominó su coraje y entro a beber. El bar ténder le pregunto por su cita de los viernes.

Hiram se tocó una vez más el bolsillo del encendedor, de la cajetilla, del celular mientras miraba la sonrisa del bar ténder. Le sonrió de vuelta. Sacó de su bolsillo la llave magnética y la puso sobre el mostrador. El bar ténder miró la llave y confirmando la invitación sirvió un shot. Tequila y plan B.